sábado, 30 de mayo de 2009

COMENTARIO DE DANIEL/HUARPE

Si la guerra es la continuación de la política cuando esta fracasa, debemos aceptarla como un síntoma de que algo no se hizo bien por los políticos. Los grados de violencia de una guerra van desde una escaramuza a la guerra total. En ese límite difuso entre negociación y acción, se insertan las manifestaciones, los actos y hasta los escraches. Es muy elegante y políticamente correcto decir que “condeno los huevazos” pero no deja de ser una mentira. Basta leer los argumentos luego del “pero”: Scioli usando los medios del estado, protegido con 300 policías, candidato virtual, actos de gobierno presentados como propaganda, y etc. varios, son todas “justificaciones” en el otro plato de la balanza. Es que envuelta en los pliegues de un simple recambio bicameral se esconde el futuro de una nación. O un emirato K manejado a oro y cimitarra o un camino democrático a desbrozar colectivamente. El primero es despreocupadamente delegar nuestro destino en una banda reciclada de los espantos de los setenta, con sus mismos métodos totalitarios de entonces. El segundo un trabajoso camino de armado día a día, de una Comunidad Organizada desde sus carencias, hasta sus deseos y sueños. No valen aquí las renuncias, acá no se delega, se construye. En ambos tenemos felicidades y sufrimientos, pero el orden será distinto: con el kirchnerato, se votara felizmente por una promesa que luego, como tantos anuncios mediáticos, será un fiasco a padecer. En el otro, laburo en conjunto, discusiones y acuerdos, militancia y compromiso para arribar a resultados que nos impondrán nuevamente una sonrisa por el deber cumplido. Se lo debemos a nuestros padres, por lo que lucharon. Se lo debemos a nuestros hijos, por su inocencia y pureza. Se lo debemos a la Patria por tanto manoseo y vejación. ARGENTINA RESISTE

viernes, 15 de mayo de 2009

Comentario de Carlos Rivas Wilsen ( II)

Como detenidos en el tiempo estamos los argentinos. Peleandonos permanentemente por todo, sin discutir racionalmente nada.
Buscando ideales politicos que no existen en el mundo real. Maldiciendo a quienes elejimos, recordando solo con la memoria parcial nuestro pasado, o sea idealizando lo que no fue o fue distinto.
De ser un desierto por quien nadie daba un centavo, pasamos a ser el granero del mundo, el faro de luz que ilumino Latinoamerica con su educacion, con su ferrocarril con su telegrafo cuando solo un puñado de naciones podia exhibir semejantes logros.
Pero en vez de ir paso a paso como grandes estadistas señalaron,quisimos lograr la democracia de un saque, asi nos fue.
Sorprendidos por la crisis internacional preferimos alterar el orden constitucional, antes que solucionarlo dentro de el la crisis que atraveso al mundo.
Hartos del fraude y la corrupcion, finalmente tal vez el unico golpe que merecio llamarse revolucion incluyo en su seno al hombre que con virtudes y defectos propuso lo mas parecido a una revolucion social que conocimos a lo largo de nuestra historia.
El autoritarismo consentido y aplaudido por millones de argentinos creo la previsible reaccion, materializada en el acto mas cruel que se pueda haber cometido contra el pueblo en aquel sieniestro dia de Junio .
Paradojicamente democratas de distinta laya actuaron activamente junto a uniformados para echar a otro presidente constitucional ya era Septiembre.
Y seguimos en los sesenta y en los setenta, pero ahora cruzados por la guerra fria, que nos incluyo en una tragedia de la que aun no nos hemos recompuesto y peor aun la intentamos resolver con revancha y parcialidad.
Una nueva esperanza amaneceria en el 83, pero las contradicciones seguirian hasta acabar con el primer intento. Un pragmatismo desprovisto de ilustracion le sucederia, los resultados estan a la vista, aunque nuestro proverbial extremismo nos obnibula para rescatar los aciertos de ese tiempo.
Fieles a un enamoramiento circunstancial caimos al abismo que estaba a la vista. Casi milagrosamente nos repusimos de la mano de grises politicos y economistas.
Una vez mas lo blanco y lo negro haria que debieramos optar entre dos surrealistas, uno de ellos, detras del telon aun sigue moviendo los hilos.
Hoy quienes se proponen como alternativa, sin embargo, tienen vicios similares, les cuesta ceder, negociar, acordar, son una mezcla que a nadie convence.
Pero es a ellos a quienes debemos elegir si nos queremos deshacer del titiritero.
Como detenidos en el tiempo seguiremos despues del 28 en nuestro clasico paso lento cuando las urgencias no perdonan y siguen multiplicando dolor, postergacion, atraso y
desazon.

Saludos

CRW