Despues de lo que vengo oyendo en el dia de hoy y antes, se me ocurre que aqui " alguien"( por no decir ya sabemos quien) esta polarizando el animo politico con vistas a llegar al 2011 en un estado de cosas en el que la oposicion este absorvida por el gobierno, al mas puro estilo Galtieri.El empleo que el gobierno esta haciendo del caso Astiz,y las supuestas amenazas en el helicoptero no se me ocurren sino como un adelanto de lo que puede llegar a ser el dispositivo del poder de turno para concentrar legitimidad a expensas de la fabricacion de un riesgo, esto es: una amenaza externa al sistema democratico. Y en este tren de cosas, ¿podemos recordar las palabras y advertencias de Elisa Carrio llamando a la tranquilidad? Ultimamente esta figura politica viene adelantando un estado de convulsividad hasta 2011. Incluye esto un intento de autogolpe,o por lo menos la creacion de un estado de caos que justifique el nucleamiento de todas las fuerzas politicas alrededor de la figura del gobierno para sostener el regimen democratico? Y que pasa si esto coincide con el periodo electoral?
saludos
lunes, 14 de diciembre de 2009
sábado, 28 de noviembre de 2009
NN`s y ADN`s
Cualquier parecido entre Juan, José y Marath es pura coincidencia
La aprobación de la ley de extracción compulsiva de sangre puede llevar a los mayores atropellos por parte del Estado.
Año 2010. Juan vive en Buenos Aires. Se casó hace cinco años y tiene dos chicos. Hasta su boda con María vivió con sus padres plácidamente. Un día Juan recibe un emplazamiento para presentarse a confirmar su identidad: ha sido “acusado” de ser hijo de desaparecidos y de que sus “padres” resultaron ser apropiadores. Sus padres no eran militares de modo que en un primer momento asume la novedad como un error. Se presenta para terminar con la confusión, pero lejos de resolver su problema, le confirman que no hay error y que deberá someterse a una extracción de sangre la semana entrante, en un hospital público. Llama a sus padres y a su esposa y les dice que quiere verlos a todos juntos para contarles algo. A su mujer le dice que lleve a los chicos a la casa de los abuelos maternos por un par de horas. En la charla Juan cuenta lo que está pasando. Su mujer se espanta y sus padres lloran. Le dicen que por supuesto él es su hijo y que todo es un error. Juan les cree y toma una decisión: no está dispuesto a poner su pasado bajo controversia. Él es él. Eso es lo que cuenta. Sus padres son ese hombre y esa mujer que están allí, partidos al medio. Su esposa es esa mujer que le toma la mano con firmeza. Llama a un amigo abogado y le cuenta lo ocurrido y lo instruye para que prepare un escrito notificando su decisión de no presentarse a la extracción de sangre. Le pide a su amigo que incluya el siguiente razonamiento: 1.- el principal interesado en tener en claro su identidad es él mismo; 2.- que él tiene en claro su identidad; 3.- que, como tal, no está interesado en someterse a ninguna prueba que perturbe la paz y la tranquilidad de su familia porque él está bien como está y que no está entre sus aspiraciones controvertir su origen; 4.- que por encima de su propio interés a saber quién es no reconoce ningún interés superior; 5.- que sobre la integridad de su cuerpo solo él es soberano; 6.- que no tiene ningún interés en someter a su familia a una tortura moral gratuita que si no le importa a él no hay ningún motivo para que le importe a otro. El abogado prepara el escrito y lo presenta. A los diez días, Juan recibe otra notificación que decía: 1.- El principal interesado en su identidad no era él sino el Estado; 2.- que el Estado no tenía en claro su identidad; 3.- que la tranquilidad de su familia no puede perturbar al Estado; 4.- que no hay ningún interés individual por encima del interés del Estado; 5.- que la soberanía sobre la integridad de su cuerpo la tenía el Estado; 6.- que los intereses de su familia deben supeditarse a los intereses del Estado. En función de todo eso, el Estado dispone emplazarlo para que en el plazo de tres días se presente en el hospital público más cercano a su domicilio para someterse a una extracción de sangre. Si no lo hace, será llevado por la fuerza pública. Juan no se presenta. Al cuarto día un grupo de policías llama a su casa buscándolo. Juan los atiende por el portero eléctrico pero les dice que su domicilio es privado y que no piensa abrirles la puerta. Sus hijos, entre llantos, le preguntan qué está pasando. Al cabo de unos minutos suena el timbre de su departamento. Juan ve por la mirilla un grupo de policías fuertemente armados. Les dice a través de la puerta que se vayan, que no va a abrirles… Del otro lado de la puerta se escucha una voz de mando y luego un ruido seco e interminable que estalla en el medio del living de la casa de Juan. Una hoja de hacha había partido la puerta al medio. Luego, sobre ese corte abismal, una especie de cilindro macizo abre un enorme boquete. Los policías con escopetas y cascos que le tapan la cara entran como borbotones a la casa de Juan. María apenas atinó a guarecer a sus dos hijos, mientras estos estallaban en sonidos ininteligibles que se unían al griterío que provenía del resto del edificio. Dos policías se abalanzaron sobre Juan, antes de que éste pudiera moverse. Lo esposaron con las manos por detrás de la espalda y, como no paraba de insultar y gritar, le aplicaron una tela adhesiva plástica sobre la boca a modo de mordaza. Para contrarrestar las patadas le ataron las piernas. Lo sacaron del edificio con medio barrio ya amontonado en la puerta. Lo cargaron en un celular y se lo llevaron con una cadena de motos y autos policiales que lo seguían. Entraron al hospital por un portón especial para evitar el contacto con el público cotidiano. Lo sacaron entre dos policías que lo cargaban por los hombros y por las piernas. Llagaron a una sala. Abrieron las esposas y ataron a Juan a una camilla. Mantuvieron las amarras de las piernas y la mordaza. Enseguida entró un enfermero con una jeringa. Los policías le rompieron la camisa para evitar tener que desatarlo y el enfermero clavo la aguja en la vena de Juan. Extrajo una muestra de sangre y se fue sin pronunciar palabra. Terminado el trámite entró una persona que dijo ser un fiscal del Estado para notificarle el inicio de un proceso penal por atentado contra la autoridad y desconocimiento de un emplazamiento del Estado. Año 1977. José vive en Buenos Aires. Se casó hace cinco años y tiene dos chicos. Hasta su boda con Elena vivió con sus padres plácidamente. Un día José recibe un emplazamiento para presentarse a la Unidad Militar de Campo de Mayo: ha sido “acusado” de tener actividades e ideas revolucionarias. Se presenta para terminar con la confusión. Pero lejos de resolver su problema, le confirman que no hay error y que deberá someterse a un interrogatorio a la semana siguiente. Que por su bien es mejor que se presente voluntariamente. Llama a sus padres y a su esposa y les dice que quiere verlos a todos juntos para contarles algo. A su mujer le dice que lleve a los chicos a la casa de los abuelos maternos por un par de horas. En la charla José cuenta lo que está pasando. Su mujer se espanta y sus padres lloran. José les asegura que no ha participado en nada extraño y que las ideas que profesaba ellos siempre las habían conocido. Llama a un amigo abogado y le cuenta lo ocurrido y lo instruye para que prepare un escrito notificando su decisión de no presentarse al interrogatorio. Le pide a su amigo que incluya el siguiente razonamiento: 1.- que sus ideas son suyas; 2.- que no ha participado en actividades “revolucionarias”; 3.- que, como tal, no está interesado en someterse a ningún interrogatorio que perturbe la paz y la tranquilidad de su familia porque él está bien como está y que no está entre sus aspiraciones controvertir sus ideas; 4.- que por encima de su propia manera de pensar no reconoce ningún interés superior; 5.- que sobre la integridad de sus ideas solo él es soberano; 6.- que no tiene ningún interés en someter a su familia a una tortura moral gratuita que si no le importa a ellos no hay ningún motivo para que le importe a otro. El abogado prepara el escrito y lo presenta. A la semana José recibe otra notificación que decía: 1.- que el principal interesado en sus ideas no era él sino el Estado; 2.- que el Estado quiere verificar sus ideas; 3.- que la tranquilidad de su familia no puede perturbar al Estado; 4.- que no hay ningún interés individual por encima del interés del Estado; 5.- que la soberanía sobre sus ideas la tenía el Estado; 6.- que los intereses de su familia deben supeditarse a los intereses del Estado. En función de todo eso, el Estado dispone emplazarlo para que en el plazo de tres días se presente a la Unidad Militar de Campo de Mayo para someterse a un interrogatorio. Si no lo hace será llevado por la fuerza pública. José no se presenta. Al cuarto día un grupo de policías llama a su casa buscándolo. Jose los atiende por el portero eléctrico pero les dice que su domicilio es privado y que no piensa abrirles la puerta. Sus hijos, entre llantos, le preguntan qué está pasando. Al cabo de unos minutos suena el timbre de su departamento. José ve por la mirilla un grupo de policías fuertemente armados. Les dice a través de la puerta que se vayan, que no va a abrirles… Del otro lado de la puerta se escucha una voz de mando y luego un ruido seco e interminable que estalla en el medio del living de la casa de José. Una hoja de hacha había partido la puerta al medio. Luego, sobre ese corte abismal, una especie de cilindro macizo abre un enorme boquete. Los policías con escopetas y cascos que le tapan la cara entran como borbotones a la casa de José. Elena apenas atinó a guarecer a sus dos hijos, mientras estos estallaban en sonidos ininteligibles que se unían al griterío que provenía del resto del edificio. Dos policías se abalanzaron sobre José, antes de que éste pudiera moverse. Lo esposaron con las manos por detrás de la espalda y, como no paraba de insultar y gritar, le aplicaron una tela adhesiva plástica sobre la boca a modo de mordaza. Para contrarrestar las patadas le ataron las piernas. Lo sacaron del edificio con medio barrio ya amontonado en la puerta. Lo cargaron en un celular y se lo llevaron con una cadena de motos y autos policiales que lo seguían. Entraron a Campo de Mayo por un portón especial para evitar el contacto con el público cotidiano. Lo sacaron entre dos policías que lo cargaban por los hombros y por las piernas. Llegaron a una sala. Abrieron las esposas y ataron a José a una camilla. Mantuvieron las amarras de las piernas y la mordaza. Enseguida entraron dos militares. Uno de ellos le arrancó la cinta adhesiva de la boca y comenzó a interrogarlo. Cuando José se negaba a responder se aplicaban algunos métodos alternativos hasta conseguir una respuesta. Cuando el interrogatorio terminó arrojaron a José al piso de una celda. Año 1939. Marath vive en Berlín. Se casó hace cinco años y tiene dos chicos. Hasta su boda con Ingrid vivió con sus padres plácidamente. Un día Marath recibe un emplazamiento del Ministerio de la Pureza Racial del Tercer Reich para presentarse a confirmar su identidad: ha sido “acusado” de ser hijo de judíos. En un primer momento asume la novedad como un error. Se presenta para terminar con la confusión, pero lejos de resolver su problema, le confirman que no hay error y que deberá someterse a una extracción de sangre la semana entrante, en un hospital público del Reich que funciona bajo la dirección general del Dr Mengele. Llama a sus padres y a su esposa y les dice que quiere verlos a todos juntos para contarles algo. A su mujer le dice que lleve a los chicos a la casa de los abuelos maternos por un par de horas. En la charla Marath cuenta lo que está pasando. Su mujer se espanta y sus padres lloran. Le dicen que por supuesto él es su hijo y que ellos no son judíos. Marath les cree y toma una decisión: no está dispuesto a poner su pasado bajo controversia. Él es él. Eso es lo que cuenta. Sus padres son ese hombre y esa mujer que están allí, partidos al medio. Su esposa es esa mujer que le toma la mano con firmeza. Llama a un amigo abogado y le cuenta lo ocurrido y lo instruye para que prepare un escrito notificando su decisión de no presentarse a la extracción de sangre. Le pide a su amigo que incluya el siguiente razonamiento: 1.- el principal interesado en tener en claro su identidad es él mismo; 2.- que él tiene en claro su identidad; 3.- que, como tal, no está interesado en someterse a ninguna prueba que perturbe la paz y la tranquilidad de su familia porque él está bien como está y que no está entre sus aspiraciones controvertir su origen; 4.- que por encima de su propio interés a saber quién es no reconoce ningún interés superior; 5.- que sobre la integridad de su cuerpo solo él es soberano; 6.- que no tiene ningún interés en someter a su familia a una tortura moral gratuita que si no le importa a él no hay ningún motivo para que le importe a otro. El abogado prepara el escrito y lo presenta. A los diez días Marath recibe otra notificación del Reich que decía: 1.- que el principal interesado en su identidad no era él sino el Estado; 2.- que el Estado no tenía en claro su identidad; 3.- que la tranquilidad de su familia no puede perturbar al Estado; 4.- que no hay ningún interés individual por encima del interés del Estado; 5.- que la soberanía sobre la integridad de su cuerpo la tenía el Estado; 6.- que los intereses de su familia deben supeditarse a los intereses del Estado.En función de todo eso, el Estado dispone emplazarlo para que en el plazo de tres días se presente en el hospital público más cercano a su domicilio para someterse a una extracción de sangre. Si no lo hace será llevado por la fuerza pública. Marath no se presenta. Al cuarto día un grupo de SS llama a su casa buscándolo. Marath los atiende por el portero eléctrico pero les dice que su domicilio es privado y que no piensa abrirles la puerta. Sus hijos, entre llantos, le preguntan qué está pasando. Al cabo de unos minutos suena el timbre de su departamento. Marath ve por la mirilla un grupo de SS fuertemente armados. Les dice a través de la puerta que se vayan, que no va a abrirles….Del otro lado de la puerta se escucha una voz de mando y luego un ruido seco e interminable que estalla en el medio del living de la casa de Marath. Una hoja de hacha había partido la puerta al medio. Luego, sobre ese corte abismal, una especie de cilindro macizo abre un enorme boquete. Los SS con escopetas y cascos que le tapan la cara entran como borbotones a la casa de Marath. Ingrid apenas atinó a guarecer a sus dos hijos, mientras estos estallaban en sonidos ininteligibles que se unían al griterío que provenía del resto del edificio. Dos SS se abalanzaron sobre Marath, antes de que éste pudiera moverse. Lo esposaron con las manos por detrás de la espalda y, como no paraba de insultar y gritar, le aplicaron una tela adhesiva plástica sobre la boca a modo de mordaza. Para contrarrestar las patadas, le ataron las piernas. Lo sacaron del edificio con medio barrio ya amontonado en la puerta. Lo cargaron en un celular y se lo llevaron con una cadena de motos y autos de las SS que lo seguían. Entraron al hospital por un portón especial para evitar el contacto con el público cotidiano. Lo sacaron entre dos policías que lo cargaban por los hombros y por las piernas. Llagaron a una sala. Abrieron las esposas y ataron a Marath a una camilla. Mantuvieron las amarras de las piernas y la mordaza. Enseguida entró un enfermero, con brazalete del Reich, con una jeringa. Los SS le rompieron la camisa para evitar tener que desatarlo y el enfermero clavo la aguja en la vena de Marath. Extrajo una muestra de sangre y se fue sin pronunciar palabra. Terminado el trámite entró una persona con camisa parda y brazalete nazi que dijo ser un fiscal del Estado para notificarle el inicio de un proceso penal por atentado contra la autoridad y desconocimiento de un emplazamiento del Tercer Reich. Los personajes de estos relatos son ficticios y las situaciones imaginarias. Cualquier parecido que los hechos tuvieran que ver con la realidad argentina después de aprobada la ley de extracción compulsiva de sangre es mera coincidencia. © www.economiaparatodos.com.ar
La aprobación de la ley de extracción compulsiva de sangre puede llevar a los mayores atropellos por parte del Estado.
Año 2010. Juan vive en Buenos Aires. Se casó hace cinco años y tiene dos chicos. Hasta su boda con María vivió con sus padres plácidamente. Un día Juan recibe un emplazamiento para presentarse a confirmar su identidad: ha sido “acusado” de ser hijo de desaparecidos y de que sus “padres” resultaron ser apropiadores. Sus padres no eran militares de modo que en un primer momento asume la novedad como un error. Se presenta para terminar con la confusión, pero lejos de resolver su problema, le confirman que no hay error y que deberá someterse a una extracción de sangre la semana entrante, en un hospital público. Llama a sus padres y a su esposa y les dice que quiere verlos a todos juntos para contarles algo. A su mujer le dice que lleve a los chicos a la casa de los abuelos maternos por un par de horas. En la charla Juan cuenta lo que está pasando. Su mujer se espanta y sus padres lloran. Le dicen que por supuesto él es su hijo y que todo es un error. Juan les cree y toma una decisión: no está dispuesto a poner su pasado bajo controversia. Él es él. Eso es lo que cuenta. Sus padres son ese hombre y esa mujer que están allí, partidos al medio. Su esposa es esa mujer que le toma la mano con firmeza. Llama a un amigo abogado y le cuenta lo ocurrido y lo instruye para que prepare un escrito notificando su decisión de no presentarse a la extracción de sangre. Le pide a su amigo que incluya el siguiente razonamiento: 1.- el principal interesado en tener en claro su identidad es él mismo; 2.- que él tiene en claro su identidad; 3.- que, como tal, no está interesado en someterse a ninguna prueba que perturbe la paz y la tranquilidad de su familia porque él está bien como está y que no está entre sus aspiraciones controvertir su origen; 4.- que por encima de su propio interés a saber quién es no reconoce ningún interés superior; 5.- que sobre la integridad de su cuerpo solo él es soberano; 6.- que no tiene ningún interés en someter a su familia a una tortura moral gratuita que si no le importa a él no hay ningún motivo para que le importe a otro. El abogado prepara el escrito y lo presenta. A los diez días, Juan recibe otra notificación que decía: 1.- El principal interesado en su identidad no era él sino el Estado; 2.- que el Estado no tenía en claro su identidad; 3.- que la tranquilidad de su familia no puede perturbar al Estado; 4.- que no hay ningún interés individual por encima del interés del Estado; 5.- que la soberanía sobre la integridad de su cuerpo la tenía el Estado; 6.- que los intereses de su familia deben supeditarse a los intereses del Estado. En función de todo eso, el Estado dispone emplazarlo para que en el plazo de tres días se presente en el hospital público más cercano a su domicilio para someterse a una extracción de sangre. Si no lo hace, será llevado por la fuerza pública. Juan no se presenta. Al cuarto día un grupo de policías llama a su casa buscándolo. Juan los atiende por el portero eléctrico pero les dice que su domicilio es privado y que no piensa abrirles la puerta. Sus hijos, entre llantos, le preguntan qué está pasando. Al cabo de unos minutos suena el timbre de su departamento. Juan ve por la mirilla un grupo de policías fuertemente armados. Les dice a través de la puerta que se vayan, que no va a abrirles… Del otro lado de la puerta se escucha una voz de mando y luego un ruido seco e interminable que estalla en el medio del living de la casa de Juan. Una hoja de hacha había partido la puerta al medio. Luego, sobre ese corte abismal, una especie de cilindro macizo abre un enorme boquete. Los policías con escopetas y cascos que le tapan la cara entran como borbotones a la casa de Juan. María apenas atinó a guarecer a sus dos hijos, mientras estos estallaban en sonidos ininteligibles que se unían al griterío que provenía del resto del edificio. Dos policías se abalanzaron sobre Juan, antes de que éste pudiera moverse. Lo esposaron con las manos por detrás de la espalda y, como no paraba de insultar y gritar, le aplicaron una tela adhesiva plástica sobre la boca a modo de mordaza. Para contrarrestar las patadas le ataron las piernas. Lo sacaron del edificio con medio barrio ya amontonado en la puerta. Lo cargaron en un celular y se lo llevaron con una cadena de motos y autos policiales que lo seguían. Entraron al hospital por un portón especial para evitar el contacto con el público cotidiano. Lo sacaron entre dos policías que lo cargaban por los hombros y por las piernas. Llagaron a una sala. Abrieron las esposas y ataron a Juan a una camilla. Mantuvieron las amarras de las piernas y la mordaza. Enseguida entró un enfermero con una jeringa. Los policías le rompieron la camisa para evitar tener que desatarlo y el enfermero clavo la aguja en la vena de Juan. Extrajo una muestra de sangre y se fue sin pronunciar palabra. Terminado el trámite entró una persona que dijo ser un fiscal del Estado para notificarle el inicio de un proceso penal por atentado contra la autoridad y desconocimiento de un emplazamiento del Estado. Año 1977. José vive en Buenos Aires. Se casó hace cinco años y tiene dos chicos. Hasta su boda con Elena vivió con sus padres plácidamente. Un día José recibe un emplazamiento para presentarse a la Unidad Militar de Campo de Mayo: ha sido “acusado” de tener actividades e ideas revolucionarias. Se presenta para terminar con la confusión. Pero lejos de resolver su problema, le confirman que no hay error y que deberá someterse a un interrogatorio a la semana siguiente. Que por su bien es mejor que se presente voluntariamente. Llama a sus padres y a su esposa y les dice que quiere verlos a todos juntos para contarles algo. A su mujer le dice que lleve a los chicos a la casa de los abuelos maternos por un par de horas. En la charla José cuenta lo que está pasando. Su mujer se espanta y sus padres lloran. José les asegura que no ha participado en nada extraño y que las ideas que profesaba ellos siempre las habían conocido. Llama a un amigo abogado y le cuenta lo ocurrido y lo instruye para que prepare un escrito notificando su decisión de no presentarse al interrogatorio. Le pide a su amigo que incluya el siguiente razonamiento: 1.- que sus ideas son suyas; 2.- que no ha participado en actividades “revolucionarias”; 3.- que, como tal, no está interesado en someterse a ningún interrogatorio que perturbe la paz y la tranquilidad de su familia porque él está bien como está y que no está entre sus aspiraciones controvertir sus ideas; 4.- que por encima de su propia manera de pensar no reconoce ningún interés superior; 5.- que sobre la integridad de sus ideas solo él es soberano; 6.- que no tiene ningún interés en someter a su familia a una tortura moral gratuita que si no le importa a ellos no hay ningún motivo para que le importe a otro. El abogado prepara el escrito y lo presenta. A la semana José recibe otra notificación que decía: 1.- que el principal interesado en sus ideas no era él sino el Estado; 2.- que el Estado quiere verificar sus ideas; 3.- que la tranquilidad de su familia no puede perturbar al Estado; 4.- que no hay ningún interés individual por encima del interés del Estado; 5.- que la soberanía sobre sus ideas la tenía el Estado; 6.- que los intereses de su familia deben supeditarse a los intereses del Estado. En función de todo eso, el Estado dispone emplazarlo para que en el plazo de tres días se presente a la Unidad Militar de Campo de Mayo para someterse a un interrogatorio. Si no lo hace será llevado por la fuerza pública. José no se presenta. Al cuarto día un grupo de policías llama a su casa buscándolo. Jose los atiende por el portero eléctrico pero les dice que su domicilio es privado y que no piensa abrirles la puerta. Sus hijos, entre llantos, le preguntan qué está pasando. Al cabo de unos minutos suena el timbre de su departamento. José ve por la mirilla un grupo de policías fuertemente armados. Les dice a través de la puerta que se vayan, que no va a abrirles… Del otro lado de la puerta se escucha una voz de mando y luego un ruido seco e interminable que estalla en el medio del living de la casa de José. Una hoja de hacha había partido la puerta al medio. Luego, sobre ese corte abismal, una especie de cilindro macizo abre un enorme boquete. Los policías con escopetas y cascos que le tapan la cara entran como borbotones a la casa de José. Elena apenas atinó a guarecer a sus dos hijos, mientras estos estallaban en sonidos ininteligibles que se unían al griterío que provenía del resto del edificio. Dos policías se abalanzaron sobre José, antes de que éste pudiera moverse. Lo esposaron con las manos por detrás de la espalda y, como no paraba de insultar y gritar, le aplicaron una tela adhesiva plástica sobre la boca a modo de mordaza. Para contrarrestar las patadas le ataron las piernas. Lo sacaron del edificio con medio barrio ya amontonado en la puerta. Lo cargaron en un celular y se lo llevaron con una cadena de motos y autos policiales que lo seguían. Entraron a Campo de Mayo por un portón especial para evitar el contacto con el público cotidiano. Lo sacaron entre dos policías que lo cargaban por los hombros y por las piernas. Llegaron a una sala. Abrieron las esposas y ataron a José a una camilla. Mantuvieron las amarras de las piernas y la mordaza. Enseguida entraron dos militares. Uno de ellos le arrancó la cinta adhesiva de la boca y comenzó a interrogarlo. Cuando José se negaba a responder se aplicaban algunos métodos alternativos hasta conseguir una respuesta. Cuando el interrogatorio terminó arrojaron a José al piso de una celda. Año 1939. Marath vive en Berlín. Se casó hace cinco años y tiene dos chicos. Hasta su boda con Ingrid vivió con sus padres plácidamente. Un día Marath recibe un emplazamiento del Ministerio de la Pureza Racial del Tercer Reich para presentarse a confirmar su identidad: ha sido “acusado” de ser hijo de judíos. En un primer momento asume la novedad como un error. Se presenta para terminar con la confusión, pero lejos de resolver su problema, le confirman que no hay error y que deberá someterse a una extracción de sangre la semana entrante, en un hospital público del Reich que funciona bajo la dirección general del Dr Mengele. Llama a sus padres y a su esposa y les dice que quiere verlos a todos juntos para contarles algo. A su mujer le dice que lleve a los chicos a la casa de los abuelos maternos por un par de horas. En la charla Marath cuenta lo que está pasando. Su mujer se espanta y sus padres lloran. Le dicen que por supuesto él es su hijo y que ellos no son judíos. Marath les cree y toma una decisión: no está dispuesto a poner su pasado bajo controversia. Él es él. Eso es lo que cuenta. Sus padres son ese hombre y esa mujer que están allí, partidos al medio. Su esposa es esa mujer que le toma la mano con firmeza. Llama a un amigo abogado y le cuenta lo ocurrido y lo instruye para que prepare un escrito notificando su decisión de no presentarse a la extracción de sangre. Le pide a su amigo que incluya el siguiente razonamiento: 1.- el principal interesado en tener en claro su identidad es él mismo; 2.- que él tiene en claro su identidad; 3.- que, como tal, no está interesado en someterse a ninguna prueba que perturbe la paz y la tranquilidad de su familia porque él está bien como está y que no está entre sus aspiraciones controvertir su origen; 4.- que por encima de su propio interés a saber quién es no reconoce ningún interés superior; 5.- que sobre la integridad de su cuerpo solo él es soberano; 6.- que no tiene ningún interés en someter a su familia a una tortura moral gratuita que si no le importa a él no hay ningún motivo para que le importe a otro. El abogado prepara el escrito y lo presenta. A los diez días Marath recibe otra notificación del Reich que decía: 1.- que el principal interesado en su identidad no era él sino el Estado; 2.- que el Estado no tenía en claro su identidad; 3.- que la tranquilidad de su familia no puede perturbar al Estado; 4.- que no hay ningún interés individual por encima del interés del Estado; 5.- que la soberanía sobre la integridad de su cuerpo la tenía el Estado; 6.- que los intereses de su familia deben supeditarse a los intereses del Estado.En función de todo eso, el Estado dispone emplazarlo para que en el plazo de tres días se presente en el hospital público más cercano a su domicilio para someterse a una extracción de sangre. Si no lo hace será llevado por la fuerza pública. Marath no se presenta. Al cuarto día un grupo de SS llama a su casa buscándolo. Marath los atiende por el portero eléctrico pero les dice que su domicilio es privado y que no piensa abrirles la puerta. Sus hijos, entre llantos, le preguntan qué está pasando. Al cabo de unos minutos suena el timbre de su departamento. Marath ve por la mirilla un grupo de SS fuertemente armados. Les dice a través de la puerta que se vayan, que no va a abrirles….Del otro lado de la puerta se escucha una voz de mando y luego un ruido seco e interminable que estalla en el medio del living de la casa de Marath. Una hoja de hacha había partido la puerta al medio. Luego, sobre ese corte abismal, una especie de cilindro macizo abre un enorme boquete. Los SS con escopetas y cascos que le tapan la cara entran como borbotones a la casa de Marath. Ingrid apenas atinó a guarecer a sus dos hijos, mientras estos estallaban en sonidos ininteligibles que se unían al griterío que provenía del resto del edificio. Dos SS se abalanzaron sobre Marath, antes de que éste pudiera moverse. Lo esposaron con las manos por detrás de la espalda y, como no paraba de insultar y gritar, le aplicaron una tela adhesiva plástica sobre la boca a modo de mordaza. Para contrarrestar las patadas, le ataron las piernas. Lo sacaron del edificio con medio barrio ya amontonado en la puerta. Lo cargaron en un celular y se lo llevaron con una cadena de motos y autos de las SS que lo seguían. Entraron al hospital por un portón especial para evitar el contacto con el público cotidiano. Lo sacaron entre dos policías que lo cargaban por los hombros y por las piernas. Llagaron a una sala. Abrieron las esposas y ataron a Marath a una camilla. Mantuvieron las amarras de las piernas y la mordaza. Enseguida entró un enfermero, con brazalete del Reich, con una jeringa. Los SS le rompieron la camisa para evitar tener que desatarlo y el enfermero clavo la aguja en la vena de Marath. Extrajo una muestra de sangre y se fue sin pronunciar palabra. Terminado el trámite entró una persona con camisa parda y brazalete nazi que dijo ser un fiscal del Estado para notificarle el inicio de un proceso penal por atentado contra la autoridad y desconocimiento de un emplazamiento del Tercer Reich. Los personajes de estos relatos son ficticios y las situaciones imaginarias. Cualquier parecido que los hechos tuvieran que ver con la realidad argentina después de aprobada la ley de extracción compulsiva de sangre es mera coincidencia. © www.economiaparatodos.com.ar
sábado, 14 de noviembre de 2009
Saquen una hoja: Tema: la Moral Gay y la Otra ( El Huarpe)
Preferible buscar responsables y no culpables... La búsqueda de culpables es punitiva. La búsqueda de responsables es para el cambio y la superación, el "nunca mas". Si nos hacemos responsables de hijos, cónyuges elegidos, trabajos, estudios, amistades, todo lo que hacemos habitualmente, seguramente tendremos una actitud muy distinta a la observada por estos días. Ruido, grito, insulto, degradación intelectual y moral, donde los ladrones acusan de eso mismo al juez o policía. Donde los "vagos mal entretenidos" acusan a otro por trabajar y que le vaya bien. Si soportamos esto es porque nos encanta hablar de "culpables" pensando que así yo no lo soy...
Hablar de relativismo moral, como si fuera una novedad en nuestras tierras, es desconocer la génesis de Argenzuela. Ponga la fecha donde quiera, puede ser antes o después del virreinato, luego del 25 de Mayo o del 9 de Julio, 1853, 1930, 1945, 1976 o 1983… Hernandarias, Liniers, Dorrego, Francisco Ramírez, Facundo, Belgrano, San Martín, Ingenieros, De la Torre, Yrigoyen, Perón, el numero es centenario. Todos traicionados, asesinados, expulsados, infamados. Del otro lado los levitones, los sátrapas y cipayos de los imperios y países poderosos, asociados a las empresas expoliadoras, llenaban sus bolsillos a costa del esfuerzo criollo. No es ajeno a ello corporaciones como los medios de comunicación ni la Iglesia, el ejercito y el “establishment”. A las pocas voces que levantaban el tono para denunciar o combatir el estado de cosas, se las barrió, anulo o ignoro. Discepolo, José Hernández, Marechal, Favaloro entre muchos otros, solo se los reconoce por algún bordado menor y no por su pensamiento nacional. Hoy los fusilamientos han sido reemplazados no por discusiones cara a cara, sino por acusaciones a un ausente, cual falsos compadritos de cuarta, dando de comer a los cuervos querellantes, los chismosos y los pasantes KK.
Vayamos ahora a lo que escandaliza al editor, el “matrimonio gay”. En principio no cuadra la denominación ya que no hay “Mater” sino dos pares. Tal vez deba considerarse como la veo: una sociedad civil para garantizar ciertos derechos para individuos de una preferencia sexual basada en la no elección de una mujer como compañera. Debería estudiarse si es correcto que el día de mañana adoptaran un hijo, teniendo en cuenta que hoy son innumerables las parejas heterosexuales que ya los educan irresponsablemente, aparentemente y según demasiados jueces, por “ser pobres”, “por falta de contención” o por pretender el ultimo video game. El intento por parte de dos hombres de formar una familia ¿garantizara una educación formativa correcta? ¿Repetirá o tal vez aumente, los errores de los hetero? Mis esperanzas son escasas, conociendo el sistema educativo y judicial actual. “La moral es aquello, que actuando en el fuero intimo, nos indica que esta bien y que esta mal” fue la definición que me enseño mi maestro de Derecho en el secundario. EL HUARPE
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Hablar de relativismo moral, como si fuera una novedad en nuestras tierras, es desconocer la génesis de Argenzuela. Ponga la fecha donde quiera, puede ser antes o después del virreinato, luego del 25 de Mayo o del 9 de Julio, 1853, 1930, 1945, 1976 o 1983… Hernandarias, Liniers, Dorrego, Francisco Ramírez, Facundo, Belgrano, San Martín, Ingenieros, De la Torre, Yrigoyen, Perón, el numero es centenario. Todos traicionados, asesinados, expulsados, infamados. Del otro lado los levitones, los sátrapas y cipayos de los imperios y países poderosos, asociados a las empresas expoliadoras, llenaban sus bolsillos a costa del esfuerzo criollo. No es ajeno a ello corporaciones como los medios de comunicación ni la Iglesia, el ejercito y el “establishment”. A las pocas voces que levantaban el tono para denunciar o combatir el estado de cosas, se las barrió, anulo o ignoro. Discepolo, José Hernández, Marechal, Favaloro entre muchos otros, solo se los reconoce por algún bordado menor y no por su pensamiento nacional. Hoy los fusilamientos han sido reemplazados no por discusiones cara a cara, sino por acusaciones a un ausente, cual falsos compadritos de cuarta, dando de comer a los cuervos querellantes, los chismosos y los pasantes KK.
Vayamos ahora a lo que escandaliza al editor, el “matrimonio gay”. En principio no cuadra la denominación ya que no hay “Mater” sino dos pares. Tal vez deba considerarse como la veo: una sociedad civil para garantizar ciertos derechos para individuos de una preferencia sexual basada en la no elección de una mujer como compañera. Debería estudiarse si es correcto que el día de mañana adoptaran un hijo, teniendo en cuenta que hoy son innumerables las parejas heterosexuales que ya los educan irresponsablemente, aparentemente y según demasiados jueces, por “ser pobres”, “por falta de contención” o por pretender el ultimo video game. El intento por parte de dos hombres de formar una familia ¿garantizara una educación formativa correcta? ¿Repetirá o tal vez aumente, los errores de los hetero? Mis esperanzas son escasas, conociendo el sistema educativo y judicial actual. “La moral es aquello, que actuando en el fuero intimo, nos indica que esta bien y que esta mal” fue la definición que me enseño mi maestro de Derecho en el secundario. EL HUARPE
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martes, 10 de noviembre de 2009
Revelacion
Acabo de ver un capitulo de la novela "6,por el 7 a las 8" que se difunde por nuestro ex canal 7 de TV . Noto que el aspecto mas rescatable de dicha ficcion es la de ofrecer la posibilidad de ejercitar nuestra memoria, que no deja de ser un saludable ejercicio a cierta edad. Tal vez los jovenes no valoren esta utilidad, pero basta con escuchar- o intentar hacerlo- a los protagonistas , para sentirse invadido por un halito del pasado juvenil y rebelde, ese que nos llevaba a preocuparnos sobre cuestiones profundas como (Quino dixit) la importancia de la espalda en el acto de irse, el porque de los porque, como leer mas correctamente al Pato Donald,o como convencer a los villeros de que son pobres...
Pero hoy he descubierto algo mas: gracias a las brillantes mentes de los conductores-protagonistas, he llegado a la conclusion de que Europa es, despues de todo , un continente corrupto, lleno de problemas, mucho mas graves que los nuestros. Y que nosotros tenemos la suerte de contar con un gobierno que nos tiene a salvo de todos esos aconteceres, gracias a Dios.Obvio, aqui tenemos nuestros problemas, pero por fortuna no se comparan con los de la Vieja Europa. Aqui por ejemplo, podemos ocuparnos de los derechos humanos de los asesinos y delincuentes, garantizados como estan los de los ciudadanos.. Miramos con desden a la desocupacion europea, y nos reimos de sus cifras, comparandolas con las nuestras, tan confiables gracias al INDEC. En realidad, podemos tambien reirnos del Primer Mundo y sus formalidades,sus instituciones y su cultura, podemos mofarnos de Grecia, de Roma,que no son nada comparados con nuestros inventores de la cultura del palo y la bufanda.. Despues de todo estos muchachos han creado una "movida" con solo esos elementos, mientras que los europeos necesitaron siglos para descubrir el bronce y hacer algo parecido)
Señores,abramos nuestras mentes y escuchemos a los filosofos de este programa: veamoslo de esta manera ( ¿porque no?) Si logramos que TODOS sean burros , se acaban los burros. Y si conseguimos que todos sean pobres, se acaban los pobres.
¿¿PARA QUE CARAJO QUIERO CONOCER EUROPA??? El Sur tambien existe.Por lo tanto,puesto a elegir, gondola por gondola, me quedo con los botes del Riachuelo..y no me hablen del Palio de Siena ni de la Fontana di Trevi:una buena manifestacion piquetera en la Plaza de Mayo y nuestros balnearios publicos suburbanos tienen mas color actual.. y peronista.
Un saludo alpargatero
Pero hoy he descubierto algo mas: gracias a las brillantes mentes de los conductores-protagonistas, he llegado a la conclusion de que Europa es, despues de todo , un continente corrupto, lleno de problemas, mucho mas graves que los nuestros. Y que nosotros tenemos la suerte de contar con un gobierno que nos tiene a salvo de todos esos aconteceres, gracias a Dios.Obvio, aqui tenemos nuestros problemas, pero por fortuna no se comparan con los de la Vieja Europa. Aqui por ejemplo, podemos ocuparnos de los derechos humanos de los asesinos y delincuentes, garantizados como estan los de los ciudadanos.. Miramos con desden a la desocupacion europea, y nos reimos de sus cifras, comparandolas con las nuestras, tan confiables gracias al INDEC. En realidad, podemos tambien reirnos del Primer Mundo y sus formalidades,sus instituciones y su cultura, podemos mofarnos de Grecia, de Roma,que no son nada comparados con nuestros inventores de la cultura del palo y la bufanda.. Despues de todo estos muchachos han creado una "movida" con solo esos elementos, mientras que los europeos necesitaron siglos para descubrir el bronce y hacer algo parecido)
Señores,abramos nuestras mentes y escuchemos a los filosofos de este programa: veamoslo de esta manera ( ¿porque no?) Si logramos que TODOS sean burros , se acaban los burros. Y si conseguimos que todos sean pobres, se acaban los pobres.
¿¿PARA QUE CARAJO QUIERO CONOCER EUROPA??? El Sur tambien existe.Por lo tanto,puesto a elegir, gondola por gondola, me quedo con los botes del Riachuelo..y no me hablen del Palio de Siena ni de la Fontana di Trevi:una buena manifestacion piquetera en la Plaza de Mayo y nuestros balnearios publicos suburbanos tienen mas color actual.. y peronista.
Un saludo alpargatero
domingo, 25 de octubre de 2009
los medios KK
Haciendo un poco de memoria, ¿el noticiero " Vision 7" no les hace acordar a " 60 minutos" de la epoca de Galtieri?. Hasta en la forma de hablar de los conductores veo a un Gomez Fuentes actualizado. Y Telefe Noticias del horario central se me parece mucho a lo que hacian Monica y Maidana en epocas de la dictadura, unos chichoneando con boludeces y otros corriendo en patineta frente a la camara ( Maidana) mientras Monica hablaba...
ALGUNA VEZ NOS "DAREMOS CUENTA" DE QUE LAS NOTICIAS LAS HACEMOS NOSOTROS, Y DE QUE LOS MEDIOS SOLO SON EL " CARREFOUR" DE LO QUE SUCEDE?
Si queremos ofrecer algo, Carrefour nos dice que es lo que pone en la gondola y lo que no en funcion de su rentabilidad, y los medios hacen lo mismo, aunque esta vez con un mandamas que les marca la cancha.El concepto de " periodismo independiente" es solo aplicable- y en parte- a lo que se publica en la web, y no se por cuanto tiempo. Ya se que no estoy descubriendo nada, pero hay gente que no lo sabe, o no le importa...
Cuando puedan vean la pelicula " Buenas Noches y Buena Suerte"... y diganme si no es lo de hoy pero al reves ("ideologicamente" hablando)...
QUE DIFERENCIA HAY?
ALGUNA VEZ NOS "DAREMOS CUENTA" DE QUE LAS NOTICIAS LAS HACEMOS NOSOTROS, Y DE QUE LOS MEDIOS SOLO SON EL " CARREFOUR" DE LO QUE SUCEDE?
Si queremos ofrecer algo, Carrefour nos dice que es lo que pone en la gondola y lo que no en funcion de su rentabilidad, y los medios hacen lo mismo, aunque esta vez con un mandamas que les marca la cancha.El concepto de " periodismo independiente" es solo aplicable- y en parte- a lo que se publica en la web, y no se por cuanto tiempo. Ya se que no estoy descubriendo nada, pero hay gente que no lo sabe, o no le importa...
Cuando puedan vean la pelicula " Buenas Noches y Buena Suerte"... y diganme si no es lo de hoy pero al reves ("ideologicamente" hablando)...
QUE DIFERENCIA HAY?
miércoles, 21 de octubre de 2009
jueves, 2 de julio de 2009
Lo que Ud queria saber sobre Honduras...
La campaña de Hugo Chávez para forjar una coalición sufrió un revés ayer cuando las Fuerzas Armadas de Honduras derrocó a su presidente por abusar de la Constitución del país.
Al parecer, el presidente Manuel Zelaya calculó mal cuando intentó emular el éxito de su buen amigo Hugo en reformar la constitución hondureña a su gusto.
Honduras, sin embargo, todavía no está a salvo de Venezuela. Ayer, personas como Fidel Castro, Daniel Ortega, Hillary Clinton y, por supuesto, el mismísimo Hugo, presionaban al país centroamericano para que restaurara al autoritario Zelaya. La Organización de Estados Americanos (OEA), que pasó por alto los abusos de Zelaya, también lo quiere de vuelta en el poder. Será un milagro si los patriotas hondureños pueden mantenerse firmes.
No cabe duda que Zelaya actuó como si estuviera por encima de la ley. Aunque las leyes hondureñas permiten una reforma constitucional, el poder de abrir esa puerta no reside en el presidente. Una asamblea constituyente sólo puede ser convocada mediante un referendo nacional aprobado por el Congreso.
Zelaya, sin embargo, declaró el voto por su cuenta e hizo que Chávez enviara las papeletas necesarias desde Venezuela. La Corte Suprema falló que el referendo era inconstitucional e instruyó al ejército no llevar a cabo la logística del voto, lo que es su tarea habitual.
El comandante del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Romeo Vásquez Velásquez, le dijo al presidente que tendría que obedecer. Zelaya lo destituyó prontamente. La Corte Suprema ordenó que lo restituyeran, pero Zelaya se negó.
Calculando que una masa crítica de hondureños estaría de su lado, el presidente decidió llevar a cabo el referendo por su cuenta. El jueves, por lo tanto, lideró a una muchedumbre que ingresó a una instalación militar donde estaban guardadas las papeletas enviadas desde Venezuela y luego hizo que sus partidarios las distribuyeran en un desafío a la orden de la Corte Suprema.
El procurador general ya había dejado en claro que el referendo era ilegal e incluso anunció que presentaría cargos contra cualquiera que estuviera involucrado en su realización. Ayer, Zelaya fue arrestado por los militares y se dirigió a Costa Rica.
Queda por ver cuál será el próximo paso de Zelaya. No es de extrañar que los chavistas a lo largo de la región afirmen que fue víctima de un golpe militar. Quieren ocultar el hecho que las Fuerzas Armadas acataron una orden de la Justicia para defender el estado de derecho y la Constitución y que el Congreso también se hizo valer por este motivo.
Hillary Clinton también se ha sumado a las críticas. Ayer, la secretaria de Estado de EE.UU. acusó a Honduras de violar “los preceptos de la Carta Democrática Interamericana” y dijo que debería ser “condenada por todos”. Eso fue, precisamente, lo que hizo Fidel Castro. Chávez prometió derrocar al nuevo gobierno.
Honduras lucha contra las críticas siguiendo la Constitución al pie de la letra. El Congreso convocó ayer a una sesión de emergencia y designó a su líder como presidente interino del país, tal como lo estipula la ley. También indicó que las elecciones presidenciales fijadas para noviembre se llevarán a cabo. La Corte Suprema afirmó posteriormente que los militares siguieron sus órdenes y que cuando Zelaya se dio cuenta que iba a ser procesado por su comportamiento ilegal, aceptó la oferta de renunciar a cambio de una salida segura del país. Zelaya niega esto.
Muchos hondureños van a celebrar la excursión de Zelaya al extranjero. La semana pasada ya habían comenzado manifestaciones callejeras contra sus duras tácticas. El viernes, fue el turno de una gran cantidad de reservistas militares. “Queremos vivir en paz, libertad y desarrollo”, era el grito.
Además de la oposición del Congreso, la Corte Suprema, el tribunal electoral y el procurador general, el presidente se había convertido en persona non grata para la Iglesia Católica y numerosos líderes de la Iglesia Evangélica. El jueves, su propio partido patrocinó en el Congreso una resolución para investigar si Zelaya está capacitado mentalmente para permanecer en el cargo.
Para los hondureños que aún recuerdan la dictadura militar, Zelaya también tiene otro problema: las malas amistades. Este mes, fue anfitrión de la Asamblea General de la OEA y lideró el esfuerzo, junto al secretario general de la agrupación, José Miguel Insulza, para reintegrar a Cuba a la supuesta organización democrática.
La reacción de la OEA no constituye ninguna sorpresa. El ex embajador argentino ante Naciones Unidas, Emilio Cárdenas, me manifestó el sábado su preocupación de qie “la OEA bajo Insulza no ha tomado en serio la llamada ‘carta democrática’. Parece que cree que sólo los ‘golpes’ militares pueden desafiar a la democracia. La verdad es que la democracia puede ser desafiada desde dentro, como muestran las experiencias de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y ahora Honduras”. Una interpretación menos amable de la opinión de Insulza es que no le preocupan los golpes al estilo Chávez.
La lucha contra el chavismo nunca ha sido sobre las políticas de derecha o de izquierda. Se trata de defender la independencia de las instituciones que impiden que los presidentes se vuelvan dictadores. Esta crisis delinea claramente el problema. Al no salir en ayuda del equilibrio de poderes, Clinton e Insulza dejan en evidencia sus verdaderos colores.
Escriba a O’Grady@wsj.com
Esta columna es publicada en el diario Wall Street Journal.
Al parecer, el presidente Manuel Zelaya calculó mal cuando intentó emular el éxito de su buen amigo Hugo en reformar la constitución hondureña a su gusto.
Honduras, sin embargo, todavía no está a salvo de Venezuela. Ayer, personas como Fidel Castro, Daniel Ortega, Hillary Clinton y, por supuesto, el mismísimo Hugo, presionaban al país centroamericano para que restaurara al autoritario Zelaya. La Organización de Estados Americanos (OEA), que pasó por alto los abusos de Zelaya, también lo quiere de vuelta en el poder. Será un milagro si los patriotas hondureños pueden mantenerse firmes.
No cabe duda que Zelaya actuó como si estuviera por encima de la ley. Aunque las leyes hondureñas permiten una reforma constitucional, el poder de abrir esa puerta no reside en el presidente. Una asamblea constituyente sólo puede ser convocada mediante un referendo nacional aprobado por el Congreso.
Zelaya, sin embargo, declaró el voto por su cuenta e hizo que Chávez enviara las papeletas necesarias desde Venezuela. La Corte Suprema falló que el referendo era inconstitucional e instruyó al ejército no llevar a cabo la logística del voto, lo que es su tarea habitual.
El comandante del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Romeo Vásquez Velásquez, le dijo al presidente que tendría que obedecer. Zelaya lo destituyó prontamente. La Corte Suprema ordenó que lo restituyeran, pero Zelaya se negó.
Calculando que una masa crítica de hondureños estaría de su lado, el presidente decidió llevar a cabo el referendo por su cuenta. El jueves, por lo tanto, lideró a una muchedumbre que ingresó a una instalación militar donde estaban guardadas las papeletas enviadas desde Venezuela y luego hizo que sus partidarios las distribuyeran en un desafío a la orden de la Corte Suprema.
El procurador general ya había dejado en claro que el referendo era ilegal e incluso anunció que presentaría cargos contra cualquiera que estuviera involucrado en su realización. Ayer, Zelaya fue arrestado por los militares y se dirigió a Costa Rica.
Queda por ver cuál será el próximo paso de Zelaya. No es de extrañar que los chavistas a lo largo de la región afirmen que fue víctima de un golpe militar. Quieren ocultar el hecho que las Fuerzas Armadas acataron una orden de la Justicia para defender el estado de derecho y la Constitución y que el Congreso también se hizo valer por este motivo.
Hillary Clinton también se ha sumado a las críticas. Ayer, la secretaria de Estado de EE.UU. acusó a Honduras de violar “los preceptos de la Carta Democrática Interamericana” y dijo que debería ser “condenada por todos”. Eso fue, precisamente, lo que hizo Fidel Castro. Chávez prometió derrocar al nuevo gobierno.
Honduras lucha contra las críticas siguiendo la Constitución al pie de la letra. El Congreso convocó ayer a una sesión de emergencia y designó a su líder como presidente interino del país, tal como lo estipula la ley. También indicó que las elecciones presidenciales fijadas para noviembre se llevarán a cabo. La Corte Suprema afirmó posteriormente que los militares siguieron sus órdenes y que cuando Zelaya se dio cuenta que iba a ser procesado por su comportamiento ilegal, aceptó la oferta de renunciar a cambio de una salida segura del país. Zelaya niega esto.
Muchos hondureños van a celebrar la excursión de Zelaya al extranjero. La semana pasada ya habían comenzado manifestaciones callejeras contra sus duras tácticas. El viernes, fue el turno de una gran cantidad de reservistas militares. “Queremos vivir en paz, libertad y desarrollo”, era el grito.
Además de la oposición del Congreso, la Corte Suprema, el tribunal electoral y el procurador general, el presidente se había convertido en persona non grata para la Iglesia Católica y numerosos líderes de la Iglesia Evangélica. El jueves, su propio partido patrocinó en el Congreso una resolución para investigar si Zelaya está capacitado mentalmente para permanecer en el cargo.
Para los hondureños que aún recuerdan la dictadura militar, Zelaya también tiene otro problema: las malas amistades. Este mes, fue anfitrión de la Asamblea General de la OEA y lideró el esfuerzo, junto al secretario general de la agrupación, José Miguel Insulza, para reintegrar a Cuba a la supuesta organización democrática.
La reacción de la OEA no constituye ninguna sorpresa. El ex embajador argentino ante Naciones Unidas, Emilio Cárdenas, me manifestó el sábado su preocupación de qie “la OEA bajo Insulza no ha tomado en serio la llamada ‘carta democrática’. Parece que cree que sólo los ‘golpes’ militares pueden desafiar a la democracia. La verdad es que la democracia puede ser desafiada desde dentro, como muestran las experiencias de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y ahora Honduras”. Una interpretación menos amable de la opinión de Insulza es que no le preocupan los golpes al estilo Chávez.
La lucha contra el chavismo nunca ha sido sobre las políticas de derecha o de izquierda. Se trata de defender la independencia de las instituciones que impiden que los presidentes se vuelvan dictadores. Esta crisis delinea claramente el problema. Al no salir en ayuda del equilibrio de poderes, Clinton e Insulza dejan en evidencia sus verdaderos colores.
Escriba a O’Grady@wsj.com
Esta columna es publicada en el diario Wall Street Journal.
sábado, 30 de mayo de 2009
COMENTARIO DE DANIEL/HUARPE
Si la guerra es la continuación de la política cuando esta fracasa, debemos aceptarla como un síntoma de que algo no se hizo bien por los políticos. Los grados de violencia de una guerra van desde una escaramuza a la guerra total. En ese límite difuso entre negociación y acción, se insertan las manifestaciones, los actos y hasta los escraches. Es muy elegante y políticamente correcto decir que “condeno los huevazos” pero no deja de ser una mentira. Basta leer los argumentos luego del “pero”: Scioli usando los medios del estado, protegido con 300 policías, candidato virtual, actos de gobierno presentados como propaganda, y etc. varios, son todas “justificaciones” en el otro plato de la balanza. Es que envuelta en los pliegues de un simple recambio bicameral se esconde el futuro de una nación. O un emirato K manejado a oro y cimitarra o un camino democrático a desbrozar colectivamente. El primero es despreocupadamente delegar nuestro destino en una banda reciclada de los espantos de los setenta, con sus mismos métodos totalitarios de entonces. El segundo un trabajoso camino de armado día a día, de una Comunidad Organizada desde sus carencias, hasta sus deseos y sueños. No valen aquí las renuncias, acá no se delega, se construye. En ambos tenemos felicidades y sufrimientos, pero el orden será distinto: con el kirchnerato, se votara felizmente por una promesa que luego, como tantos anuncios mediáticos, será un fiasco a padecer. En el otro, laburo en conjunto, discusiones y acuerdos, militancia y compromiso para arribar a resultados que nos impondrán nuevamente una sonrisa por el deber cumplido. Se lo debemos a nuestros padres, por lo que lucharon. Se lo debemos a nuestros hijos, por su inocencia y pureza. Se lo debemos a la Patria por tanto manoseo y vejación. ARGENTINA RESISTE
viernes, 15 de mayo de 2009
Comentario de Carlos Rivas Wilsen ( II)
Como detenidos en el tiempo estamos los argentinos. Peleandonos permanentemente por todo, sin discutir racionalmente nada.
Buscando ideales politicos que no existen en el mundo real. Maldiciendo a quienes elejimos, recordando solo con la memoria parcial nuestro pasado, o sea idealizando lo que no fue o fue distinto.
De ser un desierto por quien nadie daba un centavo, pasamos a ser el granero del mundo, el faro de luz que ilumino Latinoamerica con su educacion, con su ferrocarril con su telegrafo cuando solo un puñado de naciones podia exhibir semejantes logros.
Pero en vez de ir paso a paso como grandes estadistas señalaron,quisimos lograr la democracia de un saque, asi nos fue.
Sorprendidos por la crisis internacional preferimos alterar el orden constitucional, antes que solucionarlo dentro de el la crisis que atraveso al mundo.
Hartos del fraude y la corrupcion, finalmente tal vez el unico golpe que merecio llamarse revolucion incluyo en su seno al hombre que con virtudes y defectos propuso lo mas parecido a una revolucion social que conocimos a lo largo de nuestra historia.
El autoritarismo consentido y aplaudido por millones de argentinos creo la previsible reaccion, materializada en el acto mas cruel que se pueda haber cometido contra el pueblo en aquel sieniestro dia de Junio .
Paradojicamente democratas de distinta laya actuaron activamente junto a uniformados para echar a otro presidente constitucional ya era Septiembre.
Y seguimos en los sesenta y en los setenta, pero ahora cruzados por la guerra fria, que nos incluyo en una tragedia de la que aun no nos hemos recompuesto y peor aun la intentamos resolver con revancha y parcialidad.
Una nueva esperanza amaneceria en el 83, pero las contradicciones seguirian hasta acabar con el primer intento. Un pragmatismo desprovisto de ilustracion le sucederia, los resultados estan a la vista, aunque nuestro proverbial extremismo nos obnibula para rescatar los aciertos de ese tiempo.
Fieles a un enamoramiento circunstancial caimos al abismo que estaba a la vista. Casi milagrosamente nos repusimos de la mano de grises politicos y economistas.
Una vez mas lo blanco y lo negro haria que debieramos optar entre dos surrealistas, uno de ellos, detras del telon aun sigue moviendo los hilos.
Hoy quienes se proponen como alternativa, sin embargo, tienen vicios similares, les cuesta ceder, negociar, acordar, son una mezcla que a nadie convence.
Pero es a ellos a quienes debemos elegir si nos queremos deshacer del titiritero.
Como detenidos en el tiempo seguiremos despues del 28 en nuestro clasico paso lento cuando las urgencias no perdonan y siguen multiplicando dolor, postergacion, atraso y
desazon.
Saludos
CRW
Buscando ideales politicos que no existen en el mundo real. Maldiciendo a quienes elejimos, recordando solo con la memoria parcial nuestro pasado, o sea idealizando lo que no fue o fue distinto.
De ser un desierto por quien nadie daba un centavo, pasamos a ser el granero del mundo, el faro de luz que ilumino Latinoamerica con su educacion, con su ferrocarril con su telegrafo cuando solo un puñado de naciones podia exhibir semejantes logros.
Pero en vez de ir paso a paso como grandes estadistas señalaron,quisimos lograr la democracia de un saque, asi nos fue.
Sorprendidos por la crisis internacional preferimos alterar el orden constitucional, antes que solucionarlo dentro de el la crisis que atraveso al mundo.
Hartos del fraude y la corrupcion, finalmente tal vez el unico golpe que merecio llamarse revolucion incluyo en su seno al hombre que con virtudes y defectos propuso lo mas parecido a una revolucion social que conocimos a lo largo de nuestra historia.
El autoritarismo consentido y aplaudido por millones de argentinos creo la previsible reaccion, materializada en el acto mas cruel que se pueda haber cometido contra el pueblo en aquel sieniestro dia de Junio .
Paradojicamente democratas de distinta laya actuaron activamente junto a uniformados para echar a otro presidente constitucional ya era Septiembre.
Y seguimos en los sesenta y en los setenta, pero ahora cruzados por la guerra fria, que nos incluyo en una tragedia de la que aun no nos hemos recompuesto y peor aun la intentamos resolver con revancha y parcialidad.
Una nueva esperanza amaneceria en el 83, pero las contradicciones seguirian hasta acabar con el primer intento. Un pragmatismo desprovisto de ilustracion le sucederia, los resultados estan a la vista, aunque nuestro proverbial extremismo nos obnibula para rescatar los aciertos de ese tiempo.
Fieles a un enamoramiento circunstancial caimos al abismo que estaba a la vista. Casi milagrosamente nos repusimos de la mano de grises politicos y economistas.
Una vez mas lo blanco y lo negro haria que debieramos optar entre dos surrealistas, uno de ellos, detras del telon aun sigue moviendo los hilos.
Hoy quienes se proponen como alternativa, sin embargo, tienen vicios similares, les cuesta ceder, negociar, acordar, son una mezcla que a nadie convence.
Pero es a ellos a quienes debemos elegir si nos queremos deshacer del titiritero.
Como detenidos en el tiempo seguiremos despues del 28 en nuestro clasico paso lento cuando las urgencias no perdonan y siguen multiplicando dolor, postergacion, atraso y
desazon.
Saludos
CRW
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